La compañera de medianoche
Lady A. Harrowe
Página
#2
Parte del capítulo:
Clásicos del Refugio Nocturno
#4
A veces, tras una hora de apatía, mi extraña y hermosa compañera me tomaba la mano y la apretaba con cariño murmurando con un suspiro: "Eres mío, serás mío, y tú y yo seremos uno para siempre". Luego temblaba y sus labios, con suaves besos, se posaba...
